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LOS SUEÑOS y el DESPERTAR de CONCIENCIA

 

Hace casi cuarenta años, empecé a interesarme en el yoga y la meditación, en una lectura aprendí que en la India y en el Tíbet había monjes budistas que practicaban el yoga Nidra, que consiste en estar conscientes durante el sueño profundo y así lograr limpiar la mente de todas las ataduras o limitaciones que impiden un mejor y más rápido desarrollo espiritual.

Mientras navegaba en el Internet investigando los varios métodos de meditación, encontré que en Estados Unidos, Brasil y Europa principalmente, había centros de investigación del sueño, donde mediante los llamados sueños lúcidos procuran lograr estadios de superación mental, espiritual y parasicológico espectaculares. Son además estos sueños lúcidos una preparación hacia los niveles superiores de conciencia donde se puede lograr salir del cuerpo a voluntad (OBE en inglés: Out of body experiences) y explorar regiones de otros planos de existencia u otras dimensiones y realidades que la ciencia apenas está avizorando a través de la física cuántica.

Además, hay estudios realizados en muchos hospitales del mundo donde se ha puesto interés en las llamadas experiencias cercanas a la muerte, dado que muchos pacientes que murieron clínicamente pero luego de procedimientos de resucitación asistida con electro shock y otros medios médicos volvieron a la vida; y cuyas historias clínicas repiten documentadamente muy similares características de lo que recuerdan los pacientes en esos momentos que estuvieron clínicamente muertos.

Curiosamente esos episodios de ver un túnel y una luz al final, luego el encuentro con personas ya fallecidas y finalmente un encuentro con Dios, o Jesús o Buda, o de acuerdo a sus creencias con un ser de luz, con el cual analizan lo que fue la vida en la tierra y luego regresan muy a su pesar a lo que llamamos vida, pues en el lugar en que estaban había mucha luz acariciante y una infinita paz que reflejan la vida eterna.

La doctora Elisabeth Kubler-Ross en su libro “La muerte al amanecer” establece con suma claridad su trabajo científico apoyado en una larga observación a personas en estado terminal, de toda raza, edad y condición durante muchos años; y basada en su propia experiencia inducida mediante procedimientos especiales con la técnica del doctor Monroe logró salir del cuerpo y experimentar un despertar de conciencia o una conexión con la súper conciencia que en esta altura de los tiempos de angustia, terror y caos que vivimos, puede ser una maravillosa forma de redimirnos como individuos y salvar al planeta.

Hace muchos años, yo pasaba por un momento de crisis existencial, alguien me presentó un amigo casual, el cual me invitó a visitar su casa y allí me dijo que solía salir al plano astral para ayudar a otros en sus problemas o aspiraciones; me quedó la curiosidad, pero sólo eso. No intenté nada hasta hace unos pocos años. Los procesos de meditación habían logrado ir sensibilizando mi comportamiento y girando mi atención hacia aspectos menos materiales.

Ya he narrado en otros relatos que estando en Gualaquiza a donde me destinaron como castigo por mis varias observaciones o reclamos al mando militar, una noche después de unas horas de dormir profundamente, soñaba que corría por un sendero en la selva, de repente al dar una curva muy rápido perdí el control yendo a estrellarme contra la base de un gran árbol de color plomizo verdoso pero que al chocarlo en lugar de golpearme me hundí en su interior que me acogió como una esponja. Me dije en el sueño que es esto y alcé los ojos para tratar de captar lo que era, vi que el árbol era altísimo, interminable; no podía ver ramas sólo el tronco infinito, de pronto empecé a sentir una vibración que comenzó en los pies y que se desplazó con cierta rapidez a lo largo de todo el cuerpo hasta alcanzar la cabeza, fue tenue al inicio, pero aumentó gradualmente hasta hacerse muy violenta y sacudía todo mi cuerpo. Me dije estoy muriendo, oía mi corazón galopar debocado, no podía moverme, intenté gritar y no podía. Luego de un rato pasó el tremor y las vibraciones fueron cada vez menos fuertes hasta desvanecerse, pero de inmediato empecé a sentir un gozo inenarrable un calor maternal y una sensación de amoroso abrazo. Volví a pensar estoy muriendo e intenté varias veces levantarme o por lo menos despertar. Al fin logré abrir los ojos, pero al estar despierto seguí sintiendo ese éxtasis inexpresable en palabras. Me puse de rodillas con un llanto y risa involuntarios e incontenibles dando gracias por la experiencia que estaba viviendo mientras seguía el espasmo emocional que parecía no tendría fin… Luego de varios minutos, quizás una hora me había quedado dormido.

 

 

No pretendo ni de lejos tratar de interpretar o intentar deducir eventos o efectos que pudieran relacionarse con los sueños. Hay muchas personas que se dedican a ello, pero no he consultado jamás sobre este tema, sólo quisiera decir que hay literatura que de a poco va abriendo camino en la investigación científica sobre qué son los sueños, su significado, porqué soñamos y acaso para qué. Casi todas las escrituras sagradas hablan de los caudillos y profetas que recibieron en sueños o meditación profunda las instrucciones para comunicar a los pueblos los mandatos de Dios. Moisés y los Diez Mandamientos, Mahoma y su reglamento llamado El Corán. Buda luego de su meditación de cuarenta y nueve días seguidos despertó y comunicó a sus seguidores el Darma. En la edad media son muy conocidos los fenómenos paranormales de san José de Cupertino, la santa Teresa de Jesús y del sacerdote San Juan de la Cruz, quienes en estado de éxtasis levitaban en medio de los presentes y volaban hasta topar el tumbado o hasta el pie del altar de la iglesia…

Grandes sabios, científicos y artistas encontraron en la ensoñación o meditación o en los sueños, las inspiraciones para sus teorías, inventos u obras. Dicen que Einstein tuvo una visión de un tren acelerando en el espacio y entendió su teoría de la relatividad, el visionario Tesla podía ver en su mente hasta el último detalle y tamaño de los componentes de sus máquinas. Beethoven y Mozart escuchaban en su interior las magnas sonatas o piezas musicales y luego las escribían para legarlas y que hasta hoy perduran para nuestro deleite.  []

Dejé de preocuparme de este tema por un tiempo y al revisar los archivos en la computadora para darle mayor eficiencia a su funcionamiento me topé con un relato de hace unos años y que lo había olvidado pero que ahora viene al cuento. Lo transcribo a seguir:

LA BÚQUEDA INTERMINABLE

Vivo en medio de un cajón de montañas verdes tapizadas con sembríos de cereales y pastizales que le dan la apariencia de telas escocesas multicolores arrugadas, bordadas con hileras de árboles y manchadas con dispersos pequeños bosques de eucaliptos oscuros. Los bordes de la trama se doblan cayendo por las vertientes en cuyos fondos se ven aguas cantarinas que bajan bailando alegres al ritmo de las piedras acomodadas cual marimbas sucesivas desde las altas cumbres, cuyas nieves se confunden entre las nubes de las tardes, pero que en las mañanas sonríen luminosas por ser las primeras en recibir el saludo del nuevo sol a la ciudad de Quito, población que se extiende en escalada  incansable hacia las cumbres con sus casas coloridas de techos rojos que avisan hasta qué altura se atreve la gente necesitada para establecer su morada.

Aquí, en el altiplano, despierta cada día la ilusión de los habitantes que se levantan para un día más de labores.

Miro desde la azotea del edificio en que vivo, mientras camino y hago el ejercicio mañanero, como se incrementa por minutos el tráfico que sale de la urbanización hasta hacerse un río bullicioso y tumultuoso de carros en su enloquecida búsqueda del desfogue vehicular. Presionan los pitos al semáforo que parece eterno al cambiar de luces de roja a verde y casi instantáneo al volver al rojo. Se pueden adivinar los pensamientos de los apurados conductores y demás ocupantes de los autos mientras nerviosos terminan sus arreglos y afeites personales, el maquillaje ellas, la corbata ellos, el peinado todos; y hasta hay muchos que toman el desayuno en medio de improperios al quemarse con la negra bebida ante el movimiento intempestivo de la columna.

Me pregunto mientras meto un chorro de aire en los pulmones, porqué tanto afán y apuro, si al fin llegarán a sus rutinas y luego volverán cansados, tensos, con parecida y hasta con mayor premura al caer la tarde, ansiando sus hogares, sus seres queridos, la televisión, las noticias, las novelas y el descanso nocturno. Yo ya estoy jubilado y me parece tan lejos el haber sido parte de esa trifulca que casi he olvidado los sueños, las esperanzas, los miedos, los pretextos, los amigos, los rivales, los ascensos, las responsabilidades, las reuniones, las fiestas, las ceremonias, los aumentos de sueldos, los viáticos, viajes, auto con chofer y seguridad a la puerta. Mientras camino y acelero el paso, pienso y por más que intento afirmar mi atención en el ejercicio en que me encuentro, más vuelven con fuerza los recuerdos. Lo que se hizo, lo que pudo haberse hecho, lo que dejó de hacerse, lo que no debí haber hecho y lo que quedó en sueños. Y por qué no, promesas de intentar de nuevo, de buscar un empleo, de salir del encierro, de sentirme útil otra vez. Promesas al viento, sólo algunas ideas quedan flotando delante y tras de mi traje calentador de invierno. Desisto, me rindo al cansancio, me detengo, luego me acuesto en el suelo. Dejo correr los ojos buscando entre las figuras de las nubes y en el propio azul del cielo, no hay nada especial que no sean las tenues nieblas que en rebaños van pasando, Nada pasa en este país que no sea la línea equinoccial, me asalta al pensamiento, con penosa ironía, pero insisto en observar y me canso la vista sin que asome lo que yo desde siempre busco, espero y casi desespero. Pido una respuesta que venga de lo alto, una sola palabra, un gesto, una sombra, un murmullo somero, un algo, una luz, un ovni acaso, quizás escuchar que alguien me cante la nana y me deje allí rendido, talvez muerto… Hartado de mirar y esperar siento que me duermo.

Sueño creo o estoy a medias despierto. Mi madre se acerca y me dice quedo, calma querido, he aquí que he vuelto, te acompañaré un rato y luego te dejo. Su sombra familiar me dice por entero que es un sueño de verdad, pero tan verdadero que siento su mano pasar cariñosamente por mi pelo. Sus ojos claros y su tez morena reflejan esa paz que tanto anhelo. Su sonrisa alegre es casi un decir: hijo, te quiero. Intento abrazarla, pero no me muevo, me pesa tanto el cuerpo, estoy yerto. Estoy meditando profundo me digo o es un sueño vívido como he leído en los sitios del Internet de espiritualidad y asuntos paranormales de que está lleno. Me dejo ir entonces y me digo que sea lo que sea, pase lo que pase y llegue a donde llegue, añado, que se haga tu voluntad Oh Eterno. Todo ello me oigo decir y me interno cada vez más profundo en la oscuridad del túnel azul añil que aparece dentro de mi propio yo, pero que a la vez me envuelve entero. Dejo de oír el ruido externo, apenas escucho un zumbido que en el oído derecho aparece tenue y va creciendo, similar al ruido del viento en los árboles, pero más susurrante y lento, luego se escuchan trinos de pájaros y qué extraño, hasta hay remotos tonos de aguas cayendo en cascadas en un arroyuelo. Mi atención se afina y de repente se escucha un lejano trueno que se acerca a momentos, mientras brilla en mi mente un fulgor que a intervalos desparece para volverse cada vez más intenso. Se mezclan los colores del arco iris en manchas difusas, rayos, formas armoniosas, pero sin concierto, espirales deformadas como la lluvia por los vientos, estrellas fugaces que estallan justo al instante que parece chocarán en mi rostro, ondas entrecruzadas que hacen boom en silencio. Me he quedado sin habla, sin poder articular siquiera el pensamiento. Todo es espacio lleno y vacío a un tiempo. Vibro yo en todo mi cuerpo, el ruido en los oídos ha pasado de ser un terremoto y trueno a un dulce cántico de las estrellas en concierto. Quedo embelesado y mil veces muerto. No hay salida, no hay inicio, no hay espacio, no hay tiempo. No hay preguntas, pero allí están todas las respuestas. Me da espasmo al sólo contacto con el universo, grito y retumba mi voz en el silencioso espacio infinito: ¡Soy eso! No veo, no siento, sólo sé que lo soy. Soy parte del proceso, de qué no lo sé, pero estoy cierto. Curiosa polivalencia infinita de saber y no saber lo que es, lo que ha sido y será. Desde la cúspide de la cima y a la vez desde el fondo de la sima se ve y se comprende todo, pero más, se es uno con El y su gran sueño. Sueña Él y sueño yo, los dos somos y hacemos un mismo sueño. ¡La vida es eso!

Ha pasado un minuto o dos, creo, de pronto me agito, me revuelvo, quiero gritar, quiero despertar y despierto. Me froto los ojos con fuerza queriendo lanzar lejos el sueño en que había caído. La luz es demasiado fuerte y me obliga a tener los ojos entreabiertos, ya me acostumbro a la claridad de la mañana que a pesar de estar en la mitad del mundo es aún fresca. Miro a mi alrededor el barrio está allí, los pequeños bosques también, me digo he vuelto, pero no todo es igual hay algo incierto. Hay más luz, el mundo es más verde, el cielo más azul y etéreo, hay calma en el aire, la poca brisa casi no la siento, sin embargo algo me dice que es una caricia que siempre hubo pero que en la locura de vivir, como mis vecinos que buscan riqueza, poder y felicidad, al igual que yo busqué y lo alcancé en buena medida a mi tiempo, pero que no había sido eso lo que buscaba siempre; sabía que me faltaba algo, lo intuía y por eso lo procuré encontrar en varias iglesias religiones, sectas, prácticas, lecturas sagradas, etc.; habiéndome transformado en un buscador casi perpetuo.

Ahora lo sé, acaso existan muchos otros más que lo hayan descubierto.

Ahora sé que hay algo que está esperando a ser encontrado por todos y que todos pueden hacerlo, sólo que la búsqueda es muy difícil si se empeña uno en hacerlo en el mundo, fuera de sí mismo…

He terminado mi búsqueda, tengo el corazón contento. Hay más luz en mis ojos, veo con admiración y amor las plantas, las flores, todo lo que miro alrededor y lo que encuentro al paso, incluso el suelo, los volcanes nevados que se ven desde este mirador se ven más cerca, más grandes y eternos; la gente sonríe, mi esposa está cantando mientras trabaja adentro. Voy de regreso al interior de mi departamento, pero esta vez llevo algo muy profundo en el fondo del alma, voy por primera vez totalmente despierto. He entendido el propósito de todo el universo, he visto a Dios, ya no es un secreto a voces que es posible verlo. En esta vida estamos para realizar a Dios, más pronto o más tarde o en el momento decisivo del paso a un nuevo reencuentro, todos lo haremos y más vale que nos preparemos para ello.

NOTAS:

“La más bella y profunda emoción que nos es dado sentir es la sensación de lo místico. Ella es la que genera toda verdadera ciencia. El hombre que desconoce esa emoción, que es incapaz de maravillarse y sentir el encanto y el asombro, está prácticamente muerto. Saber que aquello que para nosotros es impenetrable realmente existe, que se manifiesta como la más alta sabiduría y la más radiante belleza, sobre la cual nuestras embotadas facultades solo pueden comprender en sus formas más primitivas. Ese conocimiento, esa sensación, es la verdadera religión”. Dicho por A. Einstein

“Durante años, la idea de que cada uno de nosotros es solamente una parte del todo ha sido proclamada en las consumadamente sabias enseñanzas de la religión, probablemente no solo como significado de asegurar paz y armonía entre los hombres, sino como una verdad hondamente fundada. El budista expresa esto de una manera, el cristiano de otra, pero ambos dicen los mismo: Todos somos uno”.  Dicho por Nikola Tesla

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REFLEXIONES AL ATARDECER

Casi al final de la existencia, mirar hacia atrás en el tiempo y entrar en la penumbra profunda de los recuerdos, contemplar extasiado el corto y hermoso sueño que correspondió experimentar; y confirmar que, las palabras e intenciones de juventud han podido ser cumplidas a pesar de haber escogido el camino álgido y estrecho, de las espinas, de los abrojos, de los retos y amenazas. Es gratificante.

Atreverse a ser diferente, haber dicho y hecho cosas que fueron útiles o interesantes o irritantes para cada época, satisface, pero a la vez inunda una nostalgia fruto de un orgullo sano y de una paz interior por el deber cumplido, que obliga a ser gratos con nuestros semejantes y con la naturaleza que nos ha prestado toda su bondad para realizarnos como personas, pese a los múltiples errores cometidos.

No es posible volver atrás para enmendar aquello que se debería hacerlo, ni tampoco para repetir acciones y emociones gratificantes, cuyo colorido, perfume, sensación, pasión y percepciones tan diversas abruman y confunden en un remolino de tenues neblinas de nostalgias, lágrimas, risas, caricias, oraciones, meditaciones, egoísmos, frustraciones y desesperanzas

El paso por la vida ahora tiene un real significado. Fue una oportunidad magnífica de asistir a un instante de la perfección de la creación, vivirla, percibirla, apreciarla, sufrirla y disfrutarla, pero además cooperar para mejorarla. Constituye el sumun de la exquisitez del amor del Creador, que nos ha permitido ser co-creadores de Su creación, e impulsores de la evolución hacia estadios cada vez más elevados o superiores.

No importa si somos conscientes o ajenos a este designio, tampoco si hacemos el bien o el mal; todo tiene su razón, su causa, su efecto y su tiempo. Las equivocaciones son parte del aprendizaje y por ende de la perfección. La conciencia y madurez vienen con las experiencias.

Sería injusto que en una sola y única oportunidad se nos juzgue y premie o castigue para la eternidad, más cuando muchos no tienen la oportunidad de crecer y perfeccionarse y terminan su vida en condiciones precarias de pobreza moral, intelectual, económica, de tiempo existencial, etc.

Lo útil de cada experiencia es que nos permite prepararnos para una nueva oportunidad, que empieza a la hora de tomar conciencia de lo eterno de nuestra naturaleza y de que podemos perpetuarnos tanto con nuestras ideas como con las acciones que pasamos a las siguientes generaciones.

La muerte no existe, ni la condena, ni el infierno, ni el pecado. Tan solo está la experiencia y la perfección. Un Dios de amor no puede ni quiere destruir o dañar a sus hijos, pero quiere mejorarlos para que sean los actores fundamentales de la continua perfección de su eterna obra.

La censura para evitar romper los esquemas mentales nos ha condenado a siglos de opresión y desesperanza. La tergiversación de los hechos y de las palabras, ha transformado en esclavos del temor a los hombres, sumiéndoles en cada vez mayores distancias y recelos entre sí y con su Creador; y por ende enajenados de su propia naturaleza de unicidad divina.

La libertad, la luz y la espiritualidad son una sola concepción de lo que el hombre aparentemente ha perdido y que en su íntimo ser hace todo esfuerzo para volver a encontrarlo.

Intentar recuperar su divinidad y su ilimitado poder, son los acicates del hombre, que los procura a través de la ciencia. El estudio de los fenómenos naturales es importante para efectivamente asumir el mandato de ser amos de la creación y dominarla para nuestro beneficio; pero hemos perdido el rumbo de nuestra existencia al dedicar solamente nuestra atención a descubrir los elementos, sus causas y efectos, e investigar sus utilidades prácticas para la vida humana.

Los estudios últimos de las características de las partículas están llegando a conclusiones interesantes que nos hacen esperar un renovarse de la ciencia hacia niveles más altos, profundos y espectaculares, como son la cuarta  dimensión, la vibración variable que lleva de un campo o estado o espacio o nivel a otro en fracciones de tiempo casi imperceptibles y que son causales de ser y no ser o de estar y no estar en un lugar y momento determinados, o por el contrario, estar en ambas o todas partes al mismo tiempo.

En otras palabras, esos descubrimientos nos hablan de la unidad del campo físico con el mental, pues depende de la percepción del observador el saber si en un momento es materia o es vibración la partícula observada. Esta percepción nos está llevando a saber que la materia es vibración y que a través de nuevas metodologías de cambio vibracional, podremos ser y no ser, estar y no estar, hacer y deshacer las cosas materiales. Esta es la tecnología del nuevo milenio que está a las puertas y que permitirá la formación de una nueva sociedad humana.

Estas nuevas capacidades cuando estén desarrolladas, constituirán la posibilidad de “hacer milagros”, es decir nos darán un poder extraordinario para beneficio de la humanidad.

Con estas expectativas, me he dispuesto a tomar ideas de tratadistas del “poder” y del liderazgo, sumadas a mis propias visiones, percepciones y experiencias, para intentar una aproximación a lo que podría ser una modesta contribución a la comprensión de cómo podemos tomar el poder, manejarlo y beneficiar con su acción a los demás, en una tarea hermosa de edificarse a sí mismo como persona y ayudar a construir una sociedad libre de temores, de pobrezas y diferencias; a la vez que muy solidaria y unida en el amor.

Reingeniería del ecuador ( diario El Comercio y actualizado al presente)

REINGENIERÍA DEL ECUADOR (TOMADO DEL DIARIO EL COMERCIO Y ADAPTADO AL PRESENTE)
12.set.97
La reingeniería de procesos como técnica gerencial de notable aceptación en el mundo de los negocios internacionales en las últimas décadas, tiene en vista poner a las empresas en las mejores condiciones para enfrentar los necesarios cambios en un escenario de globalización y alta competencia, con el fin de supervivir y crecer en términos mucho mejores y hasta espectaculares en su rendimiento. Consiste en reinventar o transformar una empresa caduca o ineficiente en una nueva y eficiente empresa, la idea es “empezar de nuevo” o “reiniciar desde cero”, no tratar de componer o mejorar las cosas ni de poner paños tibios o tratar de mejorar los sistemas para seguir produciendo lo mismo (mediocridad) aunque sea en “forma óptima”.
Se trata de cambiar radicalmente, empezando por preguntarse por qué hacemos lo que estamos haciendo; respondiendo qué debemos hacer y cómo hacerlo. (Tal como hace 21 años seguimos haciendo lo mismo, y produciendo subdesarrollo y cada vez mayor corrupción y no nos atrevemos a preguntarnos porqué y peor a aventurar respuestas y peor tomar correctivos)
Requiere la reingeniería del Ecuador gran decisión y liderazgo, ideas nuevas, creativas, casi locas, diferentes enfoques de a dónde ir, qué hacer y crear nuevos modelos de comportamiento. Además se necesita equipos de personal altamente motivado y que estén dispuestos a realizar este proceso de cambio.
Creemos que los institutos de altos estudios y universidades deberían asumir coordinadamente este reto de reinventar al país a través de este método que puede muy bien ser adaptado a las necesidades del cambio profundo que requiere la “empresa Ecuador,” y que todos lo reclamamos.
Un cambio de estructuras, de políticas y proyectos no debe realizarse tras una lluvia de ideas o un asesoramiento de personas de buena o mala voluntad que exponen simples criterios como el tren playero, debe ser producto de estudios de expertos en cada organización de cada sector y poder del Estado, verificando el respectivo plan estratégico y luego comprobar con indicadores la buena o ineficiente marcha o ejecución de los procesos de producción o ejecución de servicios.
A mediados de los años noventa habíamos planteado la necesidad previa de realizar una planeación estratégica del Estado, lo cual fue aceptado por el Gobierno y asumido por el Cosena y el Conade, pero quedo en nada con la salida de las cabezas de esos organismos. El país no puede depender de la buena o mala voluntad de sus funcionarios, es indispensable que se reinicie cuanto antes, o que lo asuma la empresa privada o las fundaciones, en conjunción con los gremios y otras agrupaciones de la sociedad civil. A esta fecha varios intentos de tener un plan estratégico se han realizado en forma aislada , pero con la prepotencia de Correa, todo plan se convirtió en sus deseos y órdenes para construir y crear un aparato estatal obeso e ineficiente, con pocas mejoras en prestación de algunos servicios, pero la gran mayoría de servicios como salud, educación, seguridad, etc. son claramente deficientes. Y la obra pública tiene serias fallas tanto en la infraestructura como en los costos que incluyen sumas exorbitantes de coimas y corrupción, como nunca antes vistas.
Ante la proximidad de la Asamblea de ese entonces y sólo como “ideas locas” de reingeniería del Estado y en base a un ejercicio de plan estratégico del Estado Ecuatoriano que se realizó en el IAEN en 1996, nos permitimos proponer y ahora frente a una posible consulta popular sugerida por el Dr Trujillo, insistimos en lo siguiente:
Deben considerarse cuatro Funciones del Poder, incluida la de Control Administrativo (elegida por el Consejo de Gobierno compuesto por los gobernadores provinciales quienes serán de elección popular), para que realice la auditoría externa a las otras Funciones del Gobierno.
Los gobernadores serán de elección popular y reemplazarán a los Prefectos provinciales
La necesidad de eficiencia administrativa del Gobierno impone que el presidente de la República sea un experto en administración pública, título que lo puede obtener en el IAEN u otro instituto nacional o del extranjero. Igual requisito deberá ser para los funcionarios ministros de Estado, embajadores y subsecretarios de los ministerios, además para alcaldes y gobernadores.
Existirá el Consejo de Gobierno (compuesto por los gobernadores) el mismo que actuará como el directorio de una empresa, para aprobar las políticas de Estado de largo, mediano y corto plazos. Realizará el control político en lugar del Congreso y tendrá la potestad de revocatoria del mandato de los funcionarios. Además, tendrá a su responsabilidad la aprobación del presupuesto del Estado.
Se debe suprimir el politizado y costoso TSE, y a cambio tener un pequeño pero eficaz organismo técnico que establezca los mecanismos más modernos de sufragio, control y difusión de resultados.
El Congreso será bicameral y solamente atenderá a su función de legislar.
continuará…

 

 PONENCIA SOBRE LA NACIÓN Y NACIONALIDAD EN EL CONTEXTO CULTURAL: RELACIÓN DE LO CIVIL Y MILITAR, DENTRO DE LA TEMÁTICA GENERAL “CULTURA, PODER Y DEMOCRACIA”

 

POR: GENERAL (R.) JOSE MARTÍ VILLAMIL DE LA CADENA

 

Debo presentar mi agradecimiento por la bondad que han tenido al invitarme a participar en este extraordinario evento cultural con el que el Municipio Metropolitano de Quito rinde un justísimo homenaje a Benjamín Carrión, uno de los más preclaros hombres de nuestro país.

Es un honor estar con ustedes en esta tarde para comentar sobre la relación civil militar, que en los últimos años especialmente, ha venido siendo motivo de curiosidad y hasta admiración por parte de estudiosos y observadores políticos nacionales y extranjeros.

Debo dejar sentado desde el principio, que ninguna de las ideas o propuestas aquí presentadas tiene carácter oficial, ni de representación a la clase militar, como a veces se la llama, pese a mi pertenencia a ella por casi 40 años y a mi afecto y respeto que siento por su leal y patriótica presencia como una de las columnas fundamentales que sostienen la estructura del Estado ecuatoriano. Son sólo apreciaciones y vivencias que de algún modo pudieran ayudar a entender esta temática.

 

Creo que conviene que inicie repitiendo los criterios que expresé la semana pasada con motivo de la celebración de las bodas de plata del IAEN, donde había indicado que:

 

EL NUEVO MILENIO NOS TRAE UNA NUEVA ERA, LA DEL AMOR Y LA SABIDURÍA. EN ELLA SE EDIFICARÁ UNA NUEVA HUMANIDAD SOLIDARIA Y UNA DIFERENTE CIVILIZACION CÓSMICA.

EL CONOCIMIENTO Y LA FE SERÁN LAS HERRAMIENTAS TRANSFORMADORAS EN MANOS DEL HOMBRE.

 

Estas ideas, podrían dar significado al sentido que orienta el pensamiento y la acción de las FF.AA., ellas se encuentran en un proceso de diseñar y estructurar sus nuevos papeles en los también nuevos escenarios del siglo XXI, a fin de conducir sus esfuerzos para   anticiparse y prepararse para los grandes retos que depara el futuro.    

Pero su sentido de previsión no le resta fortaleza para enfrentar con una actitud positiva, las realizaciones concretas que debe realizar ante situaciones que la coyuntura social, política, económica y militar, presentes en el escenario actual, y que les obliga a tomar partido por el bien y seguridad del país.

 

 

Entrando en materia, es bueno y necesario recordar que el proceso histórico de conformación de la Nación ecuatoriana recoge las vertientes de  pueblos de origen diverso, desde los Shiris, Caras, Huancavilcas, Caranquis y Cañaris, cuya mitología da sentido y afirmación  a la cultura nacional, pasando por los quichuas, luego los hispanos y con ellos los africanos, hasta las casi imperceptibles migraciones de europeos, asiáticos, norteamericanos, árabes y judíos, que en las últimas décadas se han asentado en varias de nuestras regiones, y en especial la gran cantidad  de colombianos y chilenos, que se han incorporado a nuestro país. Todos son parte ahora del proceso de consolidación que nos debe llevar a dejar de ser una nación en ciernes y a forjar el necesario PROYECTO NACIONAL.

 

Las grandes vicisitudes de la Patria, que se inician con las luchas reivindicatorias por el honor de los quitus frente al invasor inca, la resistencia de Rumiñahui al invasor blanco, la revolución de las alcabalas, el prócer Espejo, los héroes de agosto de 1809, que se transformarían en mártires en agosto de 1810. La fragua de Vulcano del 9 de octubre de 1920, que forjó las armas para la epopeya libertaria de Pichincha, que se diera el 24 de mayo de 1822, continúan con Tarqui en aquel luminoso 27 de febrero de 1829, y llegan a la República en 1830 luego de separarse de la Gran Colombia.

En los inicios republicanos casi fuimos a la disolución, con tres gobiernos simultáneos. Salvarían al país naciente, los Marcistas, García Moreno, Alfaro y la revolución liberal.

Surgieron enseguida más ambiciones y grupos de poder: la plutocracia, los movimientos golpistas, las reivindicaciones populares.

Vendría luego la noche más negra de la historia, desde aquel aciago 29 de enero del año 42, la mayor frustración, el dolor capaz de inmovilizarnos por más de medio siglo, hasta la gesta del Cenepa.

 Los últimos años han estado cruzados por nuevas adversidades, como el paternalismo, el vasquismo, el populismo, la “amenaza comunista”, y junto a ellas como “antídoto” las dictaduras militares.

Así hemos llegado al presente, tras los últimos gobiernos auto nominados democráticos, que contribuyeron de varias maneras al episodio final, del fracaso del sistema y al triunfo de las masas del 5 y 7 de febrero del año en curso.

La situación del Ecuador de fines de siglo nos encuentra, pero no nos sorprende, con una economía de concentración en oligarquías hereditarias, con una ya no pujante clase media que fue desarrollada en los años 70, y con una gran masa creciente de pobres. Con una deuda externa insoportable, dentro de un ambiente de juegos financieros cambistas y devaluatorios para favorecer a los círculos de poder, que fueron beneficiarios también de la sucretización realizada con igual propósito.

Con una gran deuda interna y deuda social impagables. A cambio tenemos un alto “sitial” en la corrupción mundial.

Las privatizaciones se han pretendido hacer sin beneficio de inventario.

Hay una creciente criminalidad e inseguridad consecuente.

La insalubridad es grave y es cada vez menor la atención a la salud.

La falta de vivienda y ausencia de un sistema de seguridad social real son necesidades apremiantes. La educación es de mala calidad y deficitaria, la capacitación precaria y de corto alcance.

La llamada democracia en plena crisis y en búsqueda de un cambio estructural y ético definitivo. Ojalá que los resultados de la consulta popular abran nuevas aproximaciones a este propósito. Un afán xenófobo de racismo y tribalismo hace peligrar la supervivencia del Estado Nación ecuatoriano.

Este análisis coyuntural nos debe llevar a concordar en que el Ecuador debe definirse ante la disyuntiva de ser o no ser país en el próximo siglo. Pero para subsistir en este nuevo mundo globalizado tan exigente, creemos que debemos fijarnos los más altos objetivos. Debemos tener una clara y positiva visión de futuro, una necesaria utopía: de un Ecuador conformado como un Estado nacional, plenamente integrado en base a consensos. Con un marco legal que garantice las relaciones entre poderes, entre las instituciones y entre los hombres. Además, con las otras naciones y organizaciones internacionales.

Con justicia social, trabajo, seguridad y salud para todos. Con iguales oportunidades para educarse y participar en la generación y disfrute de la riqueza mediante un desarrollo sustentable y sostenido. Con una activa participación política de la población, en un ambiente democrático real, ejercido mediante un aparato estatal desburocratizado, descentralizado y desconcentrado.

Debemos tener el coraje de mirarnos como un pequeño gran país inserto o posicionado entre los países del  denominado primer mundo.

¡Nada menos!

Sólo una idea convocante de esa magnitud nos hará desarrollar todas nuestras capacidades.

Creemos que el Ecuador, a igual que lo realizado por otros pueblos que estuvieron aún más atrasados que el nuestro , puede y debe despertar su conciencia, atreverse a soñar despierto. Debe fijar en lo alto su mirada y afirmarse en su prodigioso suelo, confiando en Dios, en sí mismo como pueblo altivo y capaz, y en la humanidad. Tiene que planificar su proyecto nacional de largo plazo, y trabajar en consecuencia en el día a día, con renovados bríos. Necesita forjar nuevos mitos y paradigmas y recuperar sus verdaderos valores. Con esa base, podrá crear un ambiente de armonía y confianza, borrando viejos resentimientos, regionalismos, racismos y tribalismos que sólo dejan distancias y amarguras.

Se deben estrechar lazos de afecto y comprensión entre todos los actores y con la naturaleza.

Requisitos todos los anteriores, para ir entonces si, a una Asamblea Constituyente que nos determine el marco jurídico que permita concretar las aspiraciones de nuestros ancestros, las aspiraciones nuestras actuales y las de quienes nos sabrán honrar en el porvenir.

Debemos ser dignos de la nueva historia que estamos escribiendo. Fuimos copartícipes de la epopeya del Cenepa, de la jornada gloriosa del 5 de febrero. Dispongámonos y demos desde hoy mismo las nuevas batallas, primero contra aquellas actitudes negativas de nuestra idiosincrasia, luego contra la corrupción, contra el crimen, contra la pobreza y el desempleo, contra la injusticia, contra la demagogia y oportunismo, contra las adversidades de la naturaleza y contra el destino mismo, si él se opone a los horizontes de grandeza a que estamos obligados a llegar a través de nuestro esfuerzo.

Forjar un Ecuador grande, más fuerte que el de Benjamín Carrión, más luminoso que el de Guayasamin, Kigman , Endara y tantos otros pintores; más sonoro y armónico que el de Benítez y  Valencia, más alegre que Evaristo y el Miche juntos; más rico que el petróleo, el oro y todos los recursos naturales y humanos amalgamados, y sobre todo, más humano, más abierto y más creyente en el Creador Omnipresente que está alentando complacido los esfuerzos que hagamos por construir el mundo que Él quiere para nosotros, ese es nuestro deber y nuestra consigna.

El tema nos pide también que hablemos de la relación civil militar en el contexto cultural de nuestra nación y nacionalidad.

La doctrina de la seguridad nacional y su ley relativa, se inspiran en la filosofía de fortalecer y preservar los grandes intereses nacionales.

Entiende como nación a la organización social fundada sobre tradiciones, costumbres, lenguas, culturas y aspiraciones, vinculada a un espacio geográfico, unida por lazos de solidaridad resultado de una historia común, que le impele a un deseo de continuar perteneciendo a ese colectivo para proyectarse al futuro en la búsqueda del bien común.

El concepto de nacionalidad, no especificado en esta doctrina, está ligado al anterior, manifiesta sentido de pertenencia o diferenciación. El diccionario Larousse nos dice: “grupo de individuos que tienen idéntico origen o por lo menos historia y tradiciones comunes: las nacionalidades tienden siempre a formar Estados”, casi advierte.

Antes señalamos en breves rasgos el proceso de conformación evolutiva de nuestra nación, en base a una multi etnia y poli cultura incorporadas sucesivamente, a una historia común que ha sido una secuencia de avatares y páginas heroicas, que nos identifican, pero que lamentablemente no a todos convoca para la unidad y menos para procurar aquel destino común de grandeza también antes enunciado.

Este hecho nos ha preocupado y nos ha hecho reflexionar en las circunstancias de otros pueblos que han tenido graves luchas internas que los ha llevado a la disolución, y otros que debieron arrostrar grandes catástrofes para encontrar los caminos comunes y ser luego grandes naciones.

No creemos ni queremos este tipo de designios para nosotros, aparte de que la circunstancia de haber pasado por la experiencia del gobierno anterior ya nos ha puesto muy cerca de ese estado de catástrofe nacional.

Los militares somos de igual sentir y obrar que nuestros conciudadanos, porque provenimos y somos de las clases sociales media y baja, tenemos iguales necesidades y esperanzas.

Hemos estado de guarnición a lo largo y ancho del territorio compartiendo las vicisitudes de los pueblos marginados y con ellos nos hemos comprometido en los trabajos locales, en sus fiestas, y con nuestra ayuda en sus horas de desastres.

Hemos hecho reales esfuerzos para entender las varias culturas. Hemos apoyado los esfuerzos locales a través de la acción cívica, puede ser que no siempre con total éxito o aceptación, pero lo hemos intentado con el mejor espíritu.

En nuestras tareas específicas de preparación militar hemos contribuido a la defensa de la integridad territorial mediante la preparación del territorio para hacerlo ojalá inexpugnable. con el entrenamiento del personal de todos los grados, para alcanzar un alto grado de profesionalismo y decisión a toda prueba.

Conscientes de la real situación económica del erario, hemos hecho los gastos mínimos necesarios para mantener su apropiada eficiencia de combate.

En los planes de defensa interna se han establecido las estrategias de aplicación gradual de la fuerza, con metodologías que privilegian la prevención y solamente de ser absolutamente necesaria la coerción, pero en estricta medida a las necesidades mínimas, preservando al máximo la integridad de las personas y los derechos humanos.

En las acciones de apoyo al desarrollo, dispuestas por la ley, hemos entendido que el poder del conocimiento es lo que puede hacer la diferencia, por ello nuestros institutos de todo nivel están en un proceso de mejoramiento continuo de la calidad de la educación, de la cual aprovechan civiles y militares, siendo muy superior el número de personas civiles en nuestros cursos.

Las empresas militares, una vez más deberé insistir que son entidades de capitales mixtos, con casi total mayoría de acciones privadas.

Nuestra presencia en este campo fue más por ayudar al despegue económico en una época que era necesario estimular la industria nacional, y creo que aún es necesario.

La obligatoriedad y necesidad de dar dictámenes de ley para la contratación de obras de carácter estratégico, ha sido un mecanismo para impedir ocasionales alegres manejos en ese tipo de contratación, precautelando el interés de todos los ecuatorianos.

La defensa de la democracia ha sido el común denominador de los años posteriores a la dictadura de los años setenta, una cada vez más fuerte convicción democrática anima a los militares de todos los rangos.

Los ejemplos más visibles y de cercana recordación son el del caso del vicepresidente Dahik y el de febrero de este año. En ambas oportunidades la presión popular podría haber llevado a una nueva dictadura, pero el análisis sereno y objetivo de las circunstancias, hizo que en ambas ocasiones estuvieran al margen, permitiendo que la sociedad civil y las entidades legales asuman sus responsabilidades, con lo cual se ha fortalecido la institucionalidad y se ha fomentado la conciencia pública de una participación democrática más plena, necesaria para el ejercicio del control de la gestión pública.

Pero no sería justo en esta oportunidad, únicamente plantear asuntos de diagnóstico y de acciones militares conocidas, y   en ocasiones reconocidas por la colectividad. Creo necesario hacer algunas reflexiones adicionales.

Se ha dicho que no tenemos los ecuatorianos un proyecto nacional, que no hay objetivos nacionales, o que ellos son fruto de la ideología militar de seguridad nacional. Y eso es cierto.

Pero basta ya de lamentaciones y de críticas, es hora de empezar a construir, el gobierno ha salido bien librado de la consulta, pese a los temores de quienes creímos y lo expresamos a través de los medios de comunicación colectiva, que no era necesaria, ni oportuna, entre otras razones para evitarla. Pero ya es historia y positiva, debemos ahora propiciar con este tipo de eventos y de todas las maneras, la concertación nacional para la búsqueda de soluciones compartidas, negociadas, prioritarias; elaboradas en forma de proyectos, que nos abran las puertas a la inversión de capitales frescos, a la creación de fuentes de trabajo y a la capacitación simultánea de la mano de obra, únicas maneras de iniciar el cambio.

Cada ecuatoriano debe transformarse en un empresario de éxito, para lo cual primero está el concientizarse de que él mismo es el autor de su propio destino. La fe en Dios sólo es posible concretarla mediante la fe en nosotros mismos, así como el amor también se inicia por uno mismo, pues bien dicen los expertos, sólo puede dar el que tiene. Cómo ser solidario y tener amor por el prójimo, si antes no se solidariza consigo mismo, aceptándose y respetándose. Si se ama sin hedonismos, pero muy conscientemente, perdonándose sus imperfecciones y rectificándolas con ternura y firmeza, formándose hábitos de ganador, de soñador, de visionario, para marcarse altos objetivos, mientras más altos mejor; esa es la mejor y primera fórmula de amor que podrá luego proyectarla a los suyos y a sus colectividades.

Nuestra sociedad requiere de fortalecer sus valores humanos individuales y colectivos. Debemos hacer una cruzada para este propósito, hay que sumar esfuerzos de todas las organizaciones gubernamentales, seccionales y privadas, se están formando movimientos y grupos con esta intención. El IAEN. también está comprometido y planificando esta campaña, como una cruzada nacional, querría en esta oportunidad invitarles a un primer encuentro para diseñar las estrategias de acción para la difusión y práctica de los valores.

Querría también compartir con ustedes otros proyectos que estamos iniciando en el instituto y que podríamos hacerlo juntos esos u otros.

Estamos comprometidos con ASONE., para diseñar y ejecutar proyectos agroindustriales, de forestación y de ecoturismo, procurando el empleo para más de 200.000 negros que se encuentran sin trabajo en Guayaquil solamente. También estamos apoyando a los pobladores de la península para que no sean expoliados y alienados de sus tierras por los poderosos, en circunstancias de que está cerca la posibilidad de hacerlas productivas con el agua del trasvase.

En estos y otros proyectos estamos interesando a las universidades y politécnicas para que se comprometan con los cambios necesarios del país.

Estamos a la espera del financiamiento del BID. para iniciar la planificación estratégica del Estado, con miras a lograr convenir entre todos los ecuatorianos en cuales deben ser nuestros objetivos nacionales, cuál debe ser nuestra visión de futuro de consenso, cuál debe ser la misión y estructura del estado para que sirva a los intereses de todos los ecuatorianos. De allí saldrán los proyectos prioritarios armonizados entre lo social, lo económico y lo ecológico, a más de que atiendan a la seguridad presente y del futuro. También servirá de base para encontrar las bases para la reforma constitucional y para encontrar a los verdaderos líderes que se muestren durante el proceso como los más conocedores y comprometidos con los destinos nacionales. Ellos tendrán el derecho y el deber de presentarse para ser electos asambleístas que estructuren el nuevo contrato social necesario para salir del subdesarrollo

Por falta de tiempo solamente señalaré algunos proyectos más que vamos a desarrollar en conjunto con otras instituciones :

La base nacional de datos

Nuevas filosofías para la acción política

Proyecciones y soluciones al mercado del trabajo

El proceso religioso para la unidad nacional y de la humanidad

Estrategias de desarrollo para posicionar al Ecuador en el primer mundo

Papel de las FF.AA. en los escenarios del siglo XXI

Reordenamiento del agro mediante el cooperativismo

Hay muchos etcéteras, pero aun así, creemos es poco lo que hacemos y podemos hacer para ayudar al gobierno y a nosotros mismos, sin ningún otra aspiración que la de servir a nuestros semejantes.

Hemos de coincidir que en la actual coyuntura, deberemos acordar sobre objetivos prácticos que permitan iniciar la paz en todos los ámbitos y el despegue hacia el desarrollo, sólo como una propuesta de discusión me atrevo a plantear los siguientes:

-SOLUCIÓN DEFINITIVA Y DIGNA DEL PROBLEMA TERRITORIAL

-CONSOLIDACIÓN DE UNA SOLA NACIÓN PLURICULTURAL Y MULTIÉTNICA

-INTEGRACIÓN A LA GLOBALIZACIÓN, PRECAUTELANDO EL INTERÉS NACIONAL

-REFORMA JUDICIAL Y PENAL PARA LOGRAR LA PAZ INTERNA, EL ORDEN Y DESTERRAR LA CORRUPCIÓN

-REESTRUCTURACIÓN DEL ESTADO PARA EL EJERCICIO DEMOCRÁTICO MÁS DIRECTO

-INICIAR UN DESARROLLO INTEGRAL SOSTENIDO, CON UNA REFORMA EDUCATIVA ADAPTIVA

-REGULAR LA EXPLOTACIÓN RACIONAL DEL ECOSISTEMA.

-TRANSPARENTAR LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA.

Si podemos ponernos de acuerdo en estos puntos y ejecutarlos, nuestra generación habría cumplido.

 

 

EL SEÑOR DE LOS ANILLOS

ESTE ARTÍCULO LO PUBLIQUÉ CUANDO ALARCÓN PRETENDIÓ AUTO PRORROGARSE EN EL PODER BAJO EL AMPARO DE FEBRES CORDERO, QUIEN ERA EL DUEÑO DEL PAÍS.
El Señor de los anillos
José Villamil
La película así titulada muestra un neoquijotismo de exóticas quimeras en escenarios fantásticos, épicos combates contra seres espantosos creados por el poder del mal, donde el joven héroe cae varias veces herido de muerte pero es salvado por pociones mágicas y hechiceros poderosos; las imágenes y trama confunden, pero en medio de semejante caos puede leerse una parábola aplicable a nuestra situación actual.
Hay un todopoderoso señor de las tinieblas que pretende estar sobre el bien y el mal, el cual aspira revivir para volver a adueñarse de aquel extraño y hermoso país; y desde las sombras mantiene confabulados y dominados sutilmente a los ambiciosos caciques mediante la entrega de anillos de poder, con los cuales mantienen dominados a los hombres en sus respectivas pasiones y jurisdicciones. Para su propósito debe recuperar el anillo que domina a todos los demás y que da inmenso poder a quien se lo ponga, pero que a la vez genera todo tipo de ambición y vuelve esclavo del mal a quien lo posea.
Un enviado del reino de la Luz visita al último detentor de tal anillo, quien remolonea entregarlo pese al vencimiento del término; pero luego ya devuelto y ante el peligro de que caiga en manos de los poderosos eternos que lo procuran por todos los caminos, intenta regresarlo al lugar donde fue forjado, un volcán incandescente. Para ello entre los defensores de la libertad se elige a un hombre que no es “grande” ni “enano”, se denomina un “mediano”, pero que tiene principios y por tanto el valor de no caer en la tentación de poseerlo, él evitará que lo arrebaten aún los “bienintencionados” amigos, hasta llevarlo a destino.
En el país siempre hemos tenido un parecido señor de las argollas, que prepotentemente o sutilmente ha otorgado mando y control a jefes de bloque, partidos o provincias, mediante roscas de poder, con las que nos han mantenido misérrimos y temerosos. Desea volver, o maniobrar para que su heredero mantenga el “sistema”.
La pretendida autoprórroga, chispotea la devolución del anillo. Los ambiciosos de poder buscan ser reelegidos para dar al pueblo mayores oscuridad y pobreza. Es hora de que los defensores de la libertad y verdadera democracia encarguemos el anillo del poder constitucional a hombres de clase media, grandes en principios morales, ideas claras, coraje para ejecutarlas, que no se casen con nadie para romper los lazos de la corrupción; que no se achiquen o enanicen ante las presiones e intereses y cumplan la misión de devolver al pueblo la joya del poder soberano, del cual es su creador y dueño.
Los poderosos que ya tuvieron en sus manos el anillo y nos llevaron a donde estamos, no tienen derecho.
Los enanos que no aprenden que la unidad engrandece, tampoco tienen, ni izquierdo.
El Evangelio del domingo manda lavarse los ojos para ver. ¡Ya es hora!

YO Y MI CIRCUNSTANCIA

Ortega y Gasset, impresiona por la sencillez de sus explicaciones filosóficas, pero más por su compromiso con su país, España, en su tiempo tan venido a menos y luego envuelto en la guerra civil que lo dejaría a la zaga de los países europeos.

Su “deseo de pensar la patria, de buscar modos de regenerarla y contribuir al engrandecimiento de un pueblo que se veía  a si mismo en crisis y que se afanaba por encontrar nuevas propuestas que permitieran definir y superar la grave enfermedad que España sufre” le hicieron buscar y encontrar en la realidad radical la explicación de la existencia y su razón de ser.

La cuestión del esclarecimiento del ser lo que se es, aquello que nos define y nos permite comprender nuestras diferencias específicas en relación con lo otro o el otro, tanto desde el punto de vista de una existencia individual como colectiva, es lo que ahora llamamos identidad y que Ortega recomienda entrar en su profundidad y con entereza para descubrir la realidad con nuestras peculiares circunstancias, para aceptarlas y entenderlas, y entonces escoger un plan para alcanzar un destino de perfección pese a las adversidades y aprovechando las oportunidades.

Para él, “ el vivir a la altura de los tiempos”, significa que la problemática del ser y de las cosas debe entenderse en el ahora, quizás con urgencia, pero eso es posible si existe conciencia histórica con la cual penetrar y discernir la coyuntura presente y vislumbrar el porvenir con un escenario deseado.

Cuando afirma “Yo soy yo y mi circunstancia”, y añade luego, “si no la salvo a ella, no me salvo yo” quiere insistir en la dependencia que tenemos respecto de las cosas que nos rodean, y que la responsabilidad de vivir para  mejorarlas es una de las misiones del ser humano. Aquél que renuncia a ser el que tiene que ser, abandona sus posibilidades de plenitud personal y se somete al yugo de los imperativos externos, quien abdica y deja su vida a la deriva, entregando a otros la tarea de decidir qué es lo importante y radical para su existencia, ha fracasado.

Los ecuatorianos, estamos en parecida coyuntura a la de aquella vieja España, pero podemos a igual que la Madre Patria encontrarnos a nosotros mismos, identificarnos unos con otros, aceptarnos con nuestras individualidades, capacidades, limitaciones y expectativas, entender la demanda de ponernos a la altura de los tiempos, definir y decidir un plan de acción y una actitud renovada de confianza en nuestro ser nacional y salvar las circunstancias.

Aceptación no significa claudicación, sino comprensión del problema como paso previo a su redención. Un Ecuador sin valores, ni ganas de ser país, calificado como corrupto y con poca competitividad, es un país enfermo que  requiere de  cirugía más que de medicinas paliativas. Nadie ajeno nos puede operar, tenemos que extirpar lo corrupto por nosotros mismos, aunque soportemos mucho dolor, será mejor que terminar en el cementerio de la historia.

Dignidad es la exigencia de la hora

 

BASTA DE ESCÁNDALOS

Nuestra sociedad está cada vez más influida por las malas noticias y si ellas tienen morbo mucho peor, por ello la actual condición de baja autoestima, desconfianza en las autoridades, quiebra de los valores y falta de esperanza en el presente y futuro.

Hay periódicos y revistas que ponen titulares de encabezado y en primera página hechos de violencia, sangre, sexo y otros escándalos para llamar la atención y “hacer negocio”. Las radios, con excepciones, para ganar audiencia invitan a “expertos” que hacen gala de audacia y egolatría, algunos con rabo de paja y que pontifican hasta de valores éticos. Casi nunca ofrecen datos reales o los manipulan a conveniencia; las más de las veces se prestan para criticar y destruir y no para brindar soluciones. Hay horarios y programas en los que propician que personas enfermas del alma desborden sus pasiones mediante el insulto y la diatriba, y demuestren tan poca preparación intelectual y capacidad de expresión, que causa pena y estupor el saber cómo la mediocridad y el odio campea en algunos estratos sociales.

La televisión que es el medio por excelencia para mostrar los hechos con imágenes, lo cual le hace el más poderoso recurso para educar y orientar, presenta hasta en horarios inconvenientes programas que afectan a la niñez y juventud, ofendiendo las buenas costumbres. Las entrevistas en TV se prestan para mostrar histrionismo, vanidad y protagonismo de quienes aparecen como dueños de la verdad, apabullando muchas veces a gentiles personajes que se prestan ingenuamente para el show.

Esos falsos paradigmas confunden y mucha gente asume que ser inteligente es hablar rápido, con doble intención y buscando “hacer caer” al otro; y que ser valiente es ser agresivo, que a título de defender “su” verdad arremete e impide una respuesta coherente. Tales malos ejemplos llevan a que en muchos hogares ya no se converse, más bien se discute o pelea hasta en lo trivial. En colegios, universidades y lugares de trabajo, se compite por “ser el más gallo”, aun haciendo quedar mal a otros con su prepotencia. Importa el poder, la imagen, la influencia y “prestigio”, el ego. Y si con ello logran dinero o fama, creen ser y hasta llegan a ser “personas de éxito”.

En el ámbito político, nada da más rédito que el escándalo y la denuncia, no importa si se daña el buen nombre de un funcionario o de una institución. Es una estrategia lograr que un prestigioso hombre público conteste una alevosía. Atacar al gobierno de turno es el modo de salir del anonimato.

Hoy en día en que las redes sociales han tomado mucha fuerza en la comunicación social, se ven imágenes grotescas afrentando a varios actores políticos y sociales; sin duda deben tener razones y hasta pruebas de las faltas cometidas, pero eso no nos da derecho a mancillar con tanto odio y desprecio los errores o inmoralidades de otros seres humanos; igual o peor son los comentarios con diatribas o insultos y malas palabras al pie de algunos temas, que avergüenzan a quien las lee y demuestran el bajo fondo al que pertenecen quienes así se expresan.

Es hora de poner un ¡ALTO! A toda esta cultura de enfrentamiento, de insultos, de vejámenes y de irrespeto a nosotros mismos y a los demás.

Un país, o una sociedad, se proyecta en el tiempo hacia un futuro de superación o hacia el fracaso, hagamos todo esfuerzo por ser nación y no un estado fallido.

VISIÓN Y MISIÓN

 

La planificación estratégica indica que el dato principal a ser integrado en la conciencia de una empresa o nación para alcanzar el éxito es el saber a dónde se quiere ir, hacia qué objetivo final será conducido el esfuerzo para lograrlo. Es la luz que ilumina el camino.

Los líderes deben canalizar las esperanzas e intereses de sus subordinados o de sus conciudadanos para construir esa visión de futuro mediante una concertación participativa de la sociedad que dirigen.

Salvo alguna excepción nuestros presidentes no han sido estadistas, no tuvieron visión ni la capacidad de convocarnos para definir qué país querríamos ser; y por eso el desorden, permanente crisis y desorientación en que nos debatimos.

De ello se han valido los poderosos para organizar y mantener un sistema corrupto, mal llamado democrático, que ha servido a sus intereses egoístas para hacerse cada vez más ricos en perjuicio de los millones de pobres que han caído en la anomia permitiendo la perpetuación y agravamiento de esta forma de explotación inhumana.

Tampoco los ricos han tenido una visión adecuada, vieron la forma de hacer riqueza en el corto y mediano plazos pero no vislumbraron los riesgos del final de tal injusticia. Aún están a tiempo, si traen de vuelta los capitales e invierten en el país para generar más empresas y trabajo, así ayudarán a construir un país solidario y de oportunidades para todos, que atraiga inversión extranjera, tecnologías y mercados; se propiciará una prosperidad que nos enaltezca, elimine la violencia y nos lleve a ser un país desarrollado.

Si acordamos de consenso la visión de ser un país del Primer Mundo en un plazo de veinte y cinco años, todos los esfuerzos se dirigirán a ese propósito, todos remaremos en esa dirección. Los gobiernos se transformarán, el actual en un gestor transitorio del cambio y los sucesivos en controladores y mantenedores del esfuerzo, siendo cada cual un peldaño que nos eleve cada vez más, en lugar de hundirnos en el abismo, como hasta hoy ha ocurrido.

Esa es la misión de un Estado, planear, guiar, propiciar, motivar, impulsar y controlar a las instituciones y ciudadanos para conducir sus esfuerzos en la dirección correcta. Para ello requiere tener una organización sistémica, coordinada, descentralizada pero eficiente y eficaz; lo cual se logra mediante un liderazgo capaz, firme y ético en cada nivel de mando, que contagie optimismo y afán de servicio, dentro de un orden regido por los valores corporativos que prestigien a cada institución.

Nuestra misión individual y de nación en esta hora es levantarnos todos, en todo el país, para exigir el cambio de modelo político, social y económico. Pero para lograrlo, las universidades, cámaras de la producción, colegios profesionales, movimiento sociales, partidos políticos, etc., deben auto-convocarse para en asambleas populares articular un proyecto político que sea nuestro mandato a los gobiernos.

Podemos ser un ejemplo para el mundo y recuperar la dignidad nacional tan venida a menos, en términos de democracia, competitividad y valores ciudadanos, en que nos dejó la robolución correista, la más corrupta de la historia.